Antes
de nada, lo que debemos analizar es por qué encendemos un cigarrillo, qué es lo
que nos hace realizar este gesto. Una vez que conozcamos el motivo, podremos
enfrentarnos mejor a él. Al mismo tiempo debemos pensar en todas aquellas
razones por las que queremos dejar de fumar, para centrarnos en ellas y poder
conseguir nuestro objetivo. Una vez que tengamos estos dos puntos claros, hay
una serie de consejos que podemos seguir para que el tabaco ya no forme parte
de nuestra vida:
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Haz un registro del número de pitillos que fumas, las situaciones en
las que lo haces y tu estado de ánimo en ese momento: de este modo asociaremos
unas situaciones determinadas con un mayor consumo de tabaco
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Fija un día para dejar de fumar y no lo modifiques: trata de escoger
bien el momento para no tener factores externos que vayan a molestarte
(preocupaciones, trabajo, tensiones…)
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Presta atención a tu alrededor: elimina mecheros, ceniceros,
cigarrillos y demás objetos que relaciones con el tabaco
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Informa a tu entorno (familia, amigos, compañeros de trabajo…) de tus
intenciones para que puedan colaborar contigo y eviten, por ejemplo, ofrecerte
tabaco
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Bebe mucha agua, zumos naturales y trata de que tu alimentación sea
equilibrada para evitar coger peso al dejar de fumar: además de este modo
estarás cuidando tu salud
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Evita situaciones, bebidas o alimentos que asocies con el tabaco: si
asocias el momento del café al cigarrillo, cambia el café por una infusión, por
ejemplo
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Haz ejercicio físico para eliminar la ansiedad y el estrés: también te
ayudará a evitar un aumento de peso al dejar el tabaco
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Normalmente los fumadores asocian el tabaco con el momento de después
de comer, para evitar esta tentación, lo ideal es levantarse inmediatamente y
cepillarse los dientes para distraer a nuestra mente del pitillo
¿Lo
intentamos?
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