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martes, 9 de abril de 2013

COME MENOS SIN ENTERARTE


Todos somos conscientes de la importancia que nuestros cinco sentidos tienen para nosotros, y la hora de comer no es una excepción. En ese momento los sentidos que más utilizamos son el gusto y el olfato, pero la vista también tiene un papel fundamental, ¿o acaso no has dejado de comer platos por “la pinta” que tenían?

Por ello, a la hora de presentar un plato de comida hay que tener cuidado con la manera en que se hace, prestando atención tanto a la forma de colocación como a las cantidades utilizadas.

La idea es “engañar” a la vista con las cantidades que vamos a comer, siempre teniendo en cuenta que no debemos de pecar tampoco de quedarnos cortos. Así, debemos procurar tomar los alimentos repartidos en paquetes pequeños, de forma que al consumir alimentos congelados o precocinados debemos decantarnos por aquellas opciones donde los paquetes, a pesar de ser pequeños, nos den la sensación de que con uno sólo tendremos una ración suficiente.

La costumbre de sentarnos a la mesa para comer también puede beneficiarnos en este aspecto. El dividir la comida en un primer y un segundo plato va a provocar que nos parezca que ingerimos mayor cantidad de comida cuando en realidad se trata de la misma.

Otra cosa a tener en cuenta es el tamaño de vasos y platos, ya que la misma cantidad de comida no se ve igual en un plato pequeño que en uno grande, verdad? En un plato pequeño nos parecerá que comemos más, por lo que notaremos mayor sensación de saciedad. Del mismo modo, el tamaño de las cucharas para servir la comida también es de importancia, de forma que cuanto mayores sean, menos veces tendremos que servirnos e interpretaremos que nos hemos echado poco; en cambio, si la cuchara es pequeña, tendremos que repetir la operación más veces, de forma que vamos a percibir que tomamos mayor cantidad de alimento.

Como veis son pequeños detalles que todos podemos controlar y que no nos van a suponer mucho tiempo. Y, al final, vale la pena hacer el esfuerzo.

lunes, 8 de abril de 2013

EL SÍNDROME DEL ESPEJO



Si durante todo el año existe un riesgo de caer en un trastorno nutricional, en esta época en que todo el mundo comienza a hablar de la “operación bikini”, este riesgo es aún mayor.  La sociedad de hoy en día “nos exige” un nivel de culto al cuerpo que muchas veces se nos va de las manos dejando en un segundo plano nuestra salud, algo realmente muy peligroso.

Seguramente ya conoces trastornos alimentarios como la anorexia o la bulimia, pero existen otros que quizá son menos conocidos pero igualmente peligrosos, como el síndrome del espejo o dismorfofobia.

Este síndrome está caracterizado porque la persona, ante el espejo, percibe una imagen exagerada y distorsionada de sí misma, de modo que aparecen defectos inexistentes y se exageran los rasgos menos favorables. La consecuencia de ello es que la persona comenzará a tomar medidas frente a todos esos rasgos que percibe que no le gustan, y es en ese momento cuando pueden aparecer problemas añadidos como vigorexia, bulimia, anorexia u otros trastornos alimentarios.

Un rasgo característico de las personas que sufren el síndrome del espejo es que se vuelcan en la actividad física practicándola de modo excesivo para eliminar grasa que en realidad no existe, o se somete a operaciones estéticas que no necesita para ver mejor su cuerpo.

El síndrome del espejo viene acompañado de depresión y problemas para relacionarse con los demás, ya que la única obsesión de estos pacientes es encontrarse defectos corporales a diario, lo que provoca que sufran miedo al rechazo y presenten una baja autoestima.

No debemos olvidar que este trastorno tiene un componente psicológico, por lo que para superarlo es necesario acudir a un psicólogo que nos ayude a dejar nuestro problema atrás y a volver a encontrarnos a gusto con nosotros mismos. Además, seguir una alimentación sana y equilibrada va a ser clave para que nuestro cuerpo esté sano por dentro, lo que se reflejará en una imagen saludable y bella por fuera.

viernes, 5 de abril de 2013

¿POR QUÉ DESAYUNAR?


Todos hemos escuchado un montón de veces que el desayuno es la comida más importante del día y que hay que tomárselo en serio y dedicarle tiempo para arrancar la jornada de la manera correcta y con energía. Pero lo cierto es que la mayoría de la población todavía no desayuna o, si lo hace, no es de la manera adecuada.

Hoy os traigo una serie de motivos por los que es importante prestar atención al desayuno:

-          Sirve para activar el metabolismo: durante la noche nuestro cuerpo baja el ritmo y el metabolismo se ralentiza debido a que nuestra actividad se reduce al mínimo. Un buen desayuno nos va a ayudar a reactivarnos de nuevo para poder afrontar el día con toda la energía necesaria para ello
-          Evita problemas como bajadas de tensión y/o de la glucemia
-          Mejora nuestro estado de ánimo, el cual se ve influenciado por la energía de la que dispone nuestro organismo y por los nutrientes disponibles en el mismo
-          Nos ayuda a alimentarnos correctamente: aquellas personas que toman un buen desayuno tienden a realizar el resto de comidas del día de manera equilibrada
-          Tiempo familiar: es un momento para que la familia se reúna y cambie impresiones, al mismo tiempo que se pueden enseñar buenos hábitos alimentarios
-          Mejora el rendimiento físico e intelectual: gracias a la energía que aportamos al cuerpo, éste podrá moverse sin tener que recurrir a las reservas energéticas, por lo que a nivel físico no tendremos ninguna dificultad; y a nivel intelectual, estaremos aportando a nuestro cerebro la fuente de energía que necesita para funcionar, de manera que tendremos una mayor memoria, capacidad de concentración…
-          Nos aporta nutrientes que necesitamos para que nuestro organismo funcione de manera correcta: para ello en el desayuno debemos incluir proteínas, grasas e hidratos de carbono
-          Reduce la ansiedad por comer, por lo que llegaremos a la hora de la comida con menos hambre
-          Ayuda a perder peso: en contra de lo que se pueda llegar a creer, existen investigaciones que relacionan desayunar correctamente con un menor IMC (Índice de Masa Corporal) y un menor porcentaje de grasa corporal

¿Todavía necesitas más razones? Desayuna y empieza el día con buen pie.

jueves, 4 de abril de 2013

ADITIVOS ALIMENTARIOS (E-XXX)


Todos estamos acostumbrados a ver entre los ingredientes de los alimentos que compramos los famosos E-XXX. Esta nomenclatura corresponde a los aditivos alimentarios, que son componentes utilizados en la elaboración de los alimentos para ayudar a su conservación, como colorantes…

Los aditivos alimentarios se han utilizado desde la antigüedad, como el azafrán y el vinagre (ácido acético), pero el desarrollo científico y tecnológico ha hecho que actualmente se usen más de 3500 aditivos en la industria alimentaria que, en su mayor parte, no aportan a los alimentos ningún valor nutritivo. La Unión Europea obliga a los fabricantes a que este tipo de ingredientes aparezcan especificados en el etiquetado, pudiendo diferenciarse varios grupos:

-          Colorantes (E-1XX): se usan para dar color a los alimentos que pueden haberlo perdido durante el procesado
-          Conservantes (E-2XX): ayudan a que los microorganismos no estropeen tan rápidamente los alimentos evitando su crecimiento
-          Antioxidantes (E-3XX): evitan el deterioro de las grasas (enranciamiento u oxidación)  y de las conservas
-          Espesantes, gelificantes, emulsionantes y estabilizadores (E-4XX, E-12XX y E-14XX): hacen posible la mezcla de ingredientes difíciles de mezclar (como aceite y agua) y modifican la textura de los alimentos para hacerlos más apetecibles; además favorecen la retención de agua
-          Acidulantes: acidifican el alimento para evitar el crecimiento de bacterias y hongos
-          Edulcorantes y potenciadores del sabor (E-420, E-9XX y E-6XX): su utilidad es dar sabor a aquellos alimentos que durante el procesado pierden parte de su sabor original. Son principalmente usados en sopas instantáneas, embutidos, caldos, platos precocinados, verduras enlatadas, salsas…

Los aditivos pueden ser naturales o artificiales, siendo los del segundo grupo los que más desconfianza generan en el consumidor.
Hay que tener en cuenta que todos los aditivos pasan por un proceso rigurosos antes de aprobarse su uso en la industria alimentaria y que para dicha aprobación hay que probar que tenga un propósito útil. Durante la evaluación, se revisan los datos tóxicos disponibles acerca de la sustancia a evaluar, se comprueban los resultados de las pruebas realizadas en animales y humanos y a partir de todos los datos obtenidos, se determina el nivel máximo permitido que se va a poder utilizar de la sustancia analizada. A partir de este dato se determina la Ingesta Diaria Admisible (IDA), donde se tiene en cuenta un amplio margen de seguridad que garantice que no existirá riesgo para la salud.

A pesar de todas las pruebas a las que se han sometido y se siguen sometiendo periódicamente los aditivos aprobados, de vez en cuando aparecen noticias que ponen en duda la inocuidad de algunos aditivos. Lo importante en estos casos es no dejarse llevar por lo que se lee o por la alarma social que se pueda crear ya que, si esos aditivos están en los alimentos, es porque se han estudiado a fondo y se ha comprobado que no van a suponer un peligro para nuestra salud.

miércoles, 3 de abril de 2013

APRENDIENDO MODALES CON LOS ABUELOS


Debido al ritmo de vida actual, muchas veces la alimentación de los niños está en manos de los abuelos en lugar de en las de los padres. Por ello, suelen ser éstos los que enseñan modales a sus nietos para que sepan comportarse adecuadamente en la mesa .

El aprendizaje de modales de nuestros abuelos muchas veces va acompañado de sus historias sobre cómo era la comida antes, lo bien que sabían los alimentos recién recogidos en las huertas, la fruta recién cogida del árbol y la ausencia de alimentos tratados artificialmente. De este modo, los niños estarán más atentos a todo lo que sus abuelos están dispuestos a transmitirles.

Costumbres como no hablar con la boca llena, no apoyar los codos en la mesa, no recostarse en la silla, no elegir el mejor trozo de la fuente, no comer con la boca abierta, no levantarse de la mesa hasta que todo el mundo terminó de comer, no soltar los cubiertos hasta que se acaba de comer o cuando se va a beber agua, no decir que la comida está mala, no beber con comida en la boca, no esconder la mano debajo de la mesa, no sacar nada de la boca mientras se está comiendo, no jugar con ningún alimento, no taparse la boca con la mano, no estirar el brazo por delante de otra persona sino pedir lo que se necesita, dejar en el propio plato los restos de carne, pescado y frutas… Son algunos de los modales que debemos tener en cuenta en la mesa a la hora de comer y que los abuelos enseñan a los nietos.

Y si bien es verdad que algunas veces a los niños les cuesta poner atención y aprender las cosas, ¿quién mejor que un abuelo con su paciencia y dedicación para enseñar a su nieto?

martes, 2 de abril de 2013

EL MUNDO DE LAS PATATAS FRITAS…


Cuando cocinamos patatas fritas, lo más fácil y rápido suele ser pelarlas, lavarlas bien y cortarlas en rodajas para, posteriormente, cortar esas rodajas en bastones. Luego las sumergimos en aceite caliente y listas para comer!

Lo cierto es que en cocina existen dos métodos diferentes para freir patatas:
-          Fritura completa: se frien las patatas completamente en una sola vez. Se calienta el aceite hasta una temperatura elevada (sin que llegue a humear) y se sumergen las patatas sin sacarlas hasta que estén hechas del todo. Es un método adecuado para las patatas chips, patatas paja, patatas cerilla, patatas rejilla y patatas panaderas.

    -          Fritura en dos partes: se sumergen las patatas en aceite que se encuentra a una temperatura media o baja para que se ablanden. Una vez blandas, se sacan del aceite y, justo antes de servirlas, se les vuelve a dar un baño rápido en aceite muy muy caliente (sin llegar a humear). De esta forma conseguimos unas patatas blandas por dentro pero crujientes y doradas por fuera. Es el método recomendado para patatas española, patatas en dados, patatas bastón, patatas puente nuevo…

Independientemente de l método de fritura que utilicemos, lo ideal es tener cuidado de no amontonarlas durante la fritura, no taparlas después de freirlas para evitar que se pongan blandas y añadirles la sal después de fritas.

Y si eres de las personas que siempre cortan las patatas de la misma forma para freir, ahí van unas cuantas ideas:, aunque hay montones de maneras diferentes de prepararlas:

-          Patatas chips o patata inglesa: se cortan de forma redonda y muy fina. Cuando se van a freir se mantienen ligeramente humedecidas y se van friendo en pequeñas cantidades para que no se peguen unas a otras.

-          Patatas paja: son patatas cortadas a lo largo pero muy finas. Se fríen de una vez y pueden hacerse incluso horas antes de la comida

-          Patatas rejilla: son como las patatas chips pero se cortar con una cuchilla que les da la forma de rejilla

-          Patatas cerilla: son un poco más gruesas que las patatas paja y se frien al momento de servirlas de una sola vez

-          Patatas soufflé: se cortan en rectángulo, con un grosor de unos 3 milímetros y van a quedar crujientes e hinchadas. Para conseguir que se hinchen, han de usarse patatas con bajo contenido en agua, las cuales se pelan, se secan y se cortan. Se frien en aceite con temperatura media sin que se amontonen y, cuando están blandas, se pasan inmediatamente a otra sartén con aceite muy caliente para que se hinchen adecuadamente. Se trata de unas patatas complicadas de hacer.

-          Patatas bastón: son más gruesas que las patatas cerilla. En este caso se puede utilizar la fritura completa o en dos partes

-          Patatas española: son las típicas patatas fritas de toda la vida, un poco más gruesas que las patatas bastón

-          Patatas puente nuevo: su corte es mucho más grueso que el de las patatas española. Se utiliza la fritura en dos partes porque de lo contrario por dentro quedan crudas y por fuera muy tostadas. Suelen ponerse tres trozos por persona colocadas en forma de puente, de ahí su nombre

¿Te atreves a probar patatas nuevas y compartir tus fotos con nosotr@s?

lunes, 1 de abril de 2013

COMIDA RÁPIDA MÁS SALUDABLE


Siempre he defendido que en una dieta sana y equilibrada tiene su lugar cualquier alimento, incluyendo la comida rápida. El truco está en consumirla de manera moderada de vez en cuando y tener en cuenta los siguientes trucos:

-          Menos fritos: en algunos tipos de comida rápida, como aquellos donde el pollo frito es el protagonista, puede resultar una misión muy complicada tomar menos fritos; pero si hablamos de complementos del menú como rebozados y patatas fritas, lo ideal sería reducirlos al máximo por su elevado aporte de calorías. Además, hay que tener en cuenta que los fritos de los establecimientos de comida rápida no son tan saludables como los que podamos hacer en casa (con aceite de oliva poco usado y bien escurridos)
-          ¿”Cuanto más grande, mejor?”: si vamos poco a los establecimientos de comida rápida, podemos tener la tentación de, cuando vamos, aprovechar para pedir una bebida, una hamburguesa o un refresco más grande (además, suele haber ofertas para este tipo de productos). No debemos olvidar que en esos casos, las cantidades de azúcares, calorías y grasas van a ser el doble que si pedimos una ración normal
-          No necesitas un refresco: siempre asociamos la comida rápida con un refresco, pero esta unión no es indispensable. Muchas veces los refrescos que nos sirven en los menús de comida rápida son mayores de medio litro, con el aumento de calorías que eso conlleva. Además, este tipo de bebidas pueden dar lugar a digestiones más pesadas y problemas de gases.
-          Extras saludables: en algunos establecimientos, sobre todo en pizzerías, debemos configurar nuestro pedido en base a ingredientes extra que hay que elegir de una lista. Ten en cuenta que no es lo mismo añadir doble de lechuga que de bacon…

Teniendo en cuenta estos pequeños consejos, puedes disfrutar sin ningún problema de la comida rápida con moderación y de vez en cuando en tu dieta para poder concederte un capricho. Eso sí, trata de compensar este tipo de comida aumentando las verduras y frutas en vez de los refrescos y los fritos.